miércoles, 27 de octubre de 2010

El paso








Oshe
te liberas negra
de tu mascara pálida
saciado tu hambre
el impacto del fuego en la caverna
halo guardián de la caída
entre gotas antiguas
de piedra sobre la rutabdominal
el corazón cansado y
las llamas sobre las cabezas del amor,
las manos rojas del cazador
el norte de la corteza de los árboles
la sangre que baila desnuda
de piel y pies como pistilos
La boa invertida
desata la selva

la inundación,
de florándose
como un bocado
de tierra
o los brazos del cáliz
cuando cae la hostia
como el sol
dentro tuyo.